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Ivan Ilich (1926 – 2002)

Posted in >>>Economistas Inoxidables on 23 junio 2009 by nonosllamamosplata

Ivan-IlichCOSMOVISIONARIO DE LA CONVIVENCIALIDAD, CONTRA EL “DESARROLLO ECONÓMICO”

Si alguien quiere saber de verdad que es tener una visión audaz, ser visionario, puede echarle ojo y leer casi todo lo publicado en español por Iván Illich. Al final de la nota en la Bibliografía hemos colocado un enlace a sus escritos.


“Hemos limitado nuestra visión del mundo a los marcos de nuestras instituciones y somos ahora sus esclavos. Las fábricas, los medios de comunicación, los hospitales, los gobiernos y las escuelas, producen bienes y servicios especialmente concebidos, enlatados de manera tal que contengan nuestra visión del mundo.

Nosotros, los ricos, concebimos el progreso en términos de la creciente expansión de esas instituciones. Concebimos el perfeccionamiento del transporte en términos de lujo y seguridad enlatados por la General Motors y la Boeing, bajo el aspecto de automóviles y de aviones. Creemos que el bienestar cada vez mayor se origina en la existencia de un número creciente de doctores y hospitales, que enlatan la salud entendiéndola como una prolongación del sufrimiento. Hemos llegado a identificar nuestra necesidad de un aprendizaje creciente con la demanda de un mayor confinamiento en las aulas de clase.

En otras palabras, la educación es hoy un producto enlatado, que incluye guarderías, certificados para trabajar y derechos de voto, todo ello empaquetado con el adoctrinamiento en las virtudes cristianas, liberales o marxistas.”

Iván Illich

LOS PASOS DEL “HEREJE”

Pensador austriaco -que no filósofo, según su propia opinión- que en los años 60, después de romper con su Iglesia, alcanzó una gran celebridad como crítico demoledor de las grandes infraestructuras estatales.

Tales reflexiones comenzaron a motivarlo durante sus años en los ghettos portorriqueños de New York, donde trabajó después de rechazar el curso en la escuela diplomática del Vaticano con que se quería estimular su notable potencial.

En 1961 llegó a Cuernavaca, ante la hospitalidad del obispo Sergio Méndez Arceo. Aún sacerdote, en 1966 funda un centro de estudios sobre la civilización contemporánea, el Centro Intercultural de Información (CIDOJ), en donde conviven Gregorio Lemercier, Valentina Borremans, Feodora Stancioff, Gerry Morris, Paul Goodman, Erich Fromm, Peter Berger, Paulo Freire y el propio Méndez Arceo.“Ellos hicieron de Cuernavaca un epicentro del pensamiento religioso visionario y avanzado, conocido mundialmente”

Si bien sus planteamientos han sido descalificados como un cocktail radical, no puede considerarse a Ivan Ilich como un anarquista en el sentido vulgar del término, sino como alguien que aspira a que desaparezca el poder de las relaciones sociales y sembrar la revolución en la revolución misma; porque, los métodos violentos que recurren a la técnica para la toma del poder eternizan la desigualdad entre los hombres y su explotación por una élite iluminada.

Iván Illich, considerado como un hereje por la cúpula de la Iglesia Católica, falleció el 2 de diciembre de 2002 en Bremen, Alemania.

CRÍTICO DEL DESARROLLO

Crítico ferviente del concepto “desarrollo”, (al que considera como la implantación en la sociedad económica, del régimen de la escasez) concluye que el uso indiscriminado de la tecnología mediante su centralización estatal y empresarial es un lastre para cualquier sociedad, sobre todo para las más pobres. La opción que propone en tal sentido es que las tecnologías limitadas sean controladas por el ser humano común y corriente.

Iván Ilich, un auténtico revolucionario, dice en 1974 que:

“Los altos consumos de energía degradan las relaciones sociales tan inevitablemente como destruyen el medio físico. Una política de bajo consumo energético permite una mayor escogencia de estilos de vida y culturas. Solamente un tope en el uso de la energía podría conducirnos a relaciones sociales caracterizadas por altos niveles de equidad”.

Dentro de los documentos alternativos a la declaración de Río, este extracto justifica la equidad en el uso de la energía así:

“El antidemocrático paradigma de desarrollo dominante, incluidas las políticas energéticas orientadas al suministro, es insostenible, pues genera deudas inaceptables y desigualdades en el consumo de energía, produce altos niveles de contaminación y destruye culturas, economías locales y la naturaleza. Las decisiones energéticas tienen un profundo efecto sobre el desarrollo de cada sociedad y su economía, sobre la división internacional del trabajo, sobre la soberanía de las naciones e incluso sobre la geografía mundial”.

UNA SOCIEDAD DESESCOLARIZADA

Clérigo renegado, consideraba que el conocimiento debía ser des-institucionalizado para considerársele como tal. Una de sus propuestas teóricas más interesantes es la llamada “desescolarización” y demostró en su primer libro, Una Sociedad sin Escuelas, cómo la educación en lugar de ir cerrando poco a poco las diferencias sociales, las acentúa con su pirámide meritocrática, apoyada en legiones de estudiantes fracasados. Las conclusiones a las que llega cuando analiza la profunda crisis por la que atraviesa la educación desde hace décadas, fueron bastante radicales: construir una sociedad sin escuelas e inhabilitar los certificados de estudios.

“La escuela parece estar eminentemente dotada para ser la iglesia universal de nuestra cultura en decadencia…”

“En todo el mundo las escuelas son empresas organizadas y concebidas de modo que copian el orden establecido, ya sea que este orden se llamado revolucionario, conservador o evolucionista”.

“La escuela es el rito de iniciación que conduce a una sociedad orientada al consumo progresivo de servicios cada vez más costosos e intangibles, una sociedad que confía en normas de valor de vigencia mundial, en una planificación en gran escala y a largo plazo, en la obsolescencia continua de sus mercancías basada en el ethos estructural de mejoras interminables: la conversión constante de nuevas necesidades en demandas específicas para el consumo de satisfactores nuevos”.

LA CONVIVENCIALIDAD

De entre todas sus ideas queremos destacar una, que consideramos básica para una visión crítica de la tecnología: la “convivencialidad” desarrollada sobre todo en el libro homónimo “La Convivencialidad” (Barrall, 1978). Frente a una tecnología de herramientas jerárquicas que esclaviza a sus usuarios a un gran sistema de corporaciones y multinacionales, controladas por expertos privados y promocionada por el Estado, Illich propone las ‘tecnologías convivenciales’, gracias a las cuales las relaciones sociales se llevan a cabo de forma horizontal, ajenas a grupos de poder que monopolicen su explotación.

Aquí van unas citas del mencionado libro:

“La solución de la crisis exige una conversión radical: solamente echando abajo la sólida estructura que regula la relación del hombre con la herramienta, podremos darnos unas herramientas justas. La herramienta justa responde a tres exigencias: es generadora de eficiencia sin degradar la autonomía personal; no suscita ni esclavos ni amos; expande el radio de acción personal. El hombre necesita de una herramienta con la cual trabajar, y no de instrumentos que trabajen en su lugar. Necesita de una tecnología que saque el mejor partido de la energía y de la imaginación personales, no de una tecnología que le avasalle y le programe.”

“ Y la convivencialidad será restaurada en el centro mismo de los sistemas políticos que protegen, garantizan y refuerzan el ejercicio óptimo del recurso que mejor repartido está en el mundo: la energía personal que controla la persona.”

“Esta crisis planetaria de las instituciones nos puede hacer llegar a un nuevo estado de conciencia, que afecte a la naturaleza de la herramienta y a la acción a seguir, para que la mayoría tome el control. Si, desde ahora, las herrarnientas no se someten  a un control político, la cooperación de los burócratas del bienestar y de los burócratas de la ideología nos hará reventar de `felicidad’. La libertad y la dignidad del ser humano seguirán degradándose, estableciendo una servidumbre sin precedentes del hombre a su herramienta.”

“Esto redunda en renunciar a la ilusión que sustituye la preocupación por lo prójimo, es decir lo más próximo, por la insoportable pretensión de organizar la vida en las antípodas. Esto implica renunciar al poder, en servicio tanto de los demás como de sí mismo. La supervivencia dentro de la equidad no será producto de una clase de los burócratas, ni efecto de un cálculo de los tecnócratas. Será resultado del idealismo de los humildes. La convivencialidad no tiene precio, pero se debe saber muy bien lo que costará desprenderse del modelo actual. El hombre reencontrará la alegría de la sobriedad y de la austeridad, reaprendiendo a depender del otro, en vez de convertirse en esclavo de la energía y de la burocracia todopoderosa.”

“Otro error consiste en creer que la frustración actual se debe principalmente a la propiedad privada de los medios de producción, y que la apropiación pública de esos medios, a través de un organismo central de planificación, protegerá los intereses de la mayoría y conducirá a un reparto equitativo de la abundancia. Este remedio propuesto no cambiará la estructura antihumana de la herramienta. Mientras se ataque al consorcio Ford por la única razón de que enriquece al señor Ford, se mantendrá la ilusión de que las fábricas Ford podrían enriquecer a la colectividad. Mientras la población suponga que el automóvil le reporta ventajas, no tendrá queja contra Ford por construir automóviles. Mientras comparta la ilusión de que es posible aumentar la velocidad de desplazamiento de cada uno, la sociedad continuará criticando su propio sistema político, en vez de imaginar otro sistema de transportes. Sin embargo, la solución está al alcance de la mano: no reside en una forma determinada de apropiación de la herramienta, sino en el descubrimiento del carácter de ciertas herramientas, en saber que nadie podrá jamás poseerlas. El concepto de apropiación no se podrá aplicar a una instrumentación incontrolable. La cuestión urgente sería determinar qué herramientas pueden ser controladas en interés general, y comprender que una herramienta incontrolable representa una amenaza insoportable.”

“Al hombre moderno le es difícil concebir el desarrollo y la modernización en términos de reducción y no de incremento del consumo de energía. Para él, una técnica avanzada rima con una profunda intervención en el proceso físico, mental y social.

Si queremos aprehender la instrumentación con exactitud, debemos abandonar la ilusión de que un alto grado de cultura implica el más alto consumo de energía posible. En las civilizaciones antiguas, los recursos energéticos estaban repartidos equitativamente. Cada ser humano, por su constitución biológica, disponía de por vida de toda la energía potencial necesaria para transformar conscientemente el contorno físico según su voluntad, puesto que la fuente era su propio cuerpo bajo la sola condición de que se le mantuviera en buena salud.”

SUPERHÉROE DE LA CYBERKULTURA

A sus 76 años de edad, el doctor Iván Illich imprimía intensidad e inteligencia en sus incursiones a la Internet. En Cuernavaca, donde creó sus principales aportaciones filosóficas y analíticas, Illich iba de su casa de Ocotepec a la sede de Matemágica, una empresa editorial en línea, para informarse, discernir, escribir y así confirmar su crítica hacia el falso dogma del progreso y la modernidad.

Crítico áspero que con su aportación está moldeando, directa o indirectamente el futuro de nuestra cibercultura contemporánea o acaso alguno de los futuros alternativos que nos reserva su extensión por el mundo.

En los 90´s centró su atención en la historia de la escritura y la lectura en “ABC or the Alfabetization of Popular Mind” y en “In the Vineyard of the Text” y en la “Historia de la mirada” y su relación con las nuevas tecnologías digitales e Internet en diferentes trabajos todavía inéditos.

En su profunda y rigurosa reconstrucción de la tecnología actual, Illich nos enseña cómo para entender el significado de Windows 98 hay que estudiar a Hugo de San Víctor, abad y escritor religioso del siglo XII, y cómo para valorar la importancia de los iconos informáticos, deberemos conocer la teoría óptica de los árabes medievales.

Comunal

El caso paradigmático de este enfoque es el ‘comunal’, un concepto ya en desuso en el mundo moderno, pero que fue básico en el ámbito rural y que nos refiere a espacios y bienes compartidos y protegidos por toda la comunidad. Incluso el comunal por excelencia, la lengua, ha terminado siendo vallado y acotado por los expertos, fundamentalmente maestros y académicos, quienes dictan las normas y su evolución.

En este sentido, surge una pregunta lógica respecto a la tecnología básica de nuestro tiempo: ¿es Internet un comunal? Al principio lo fue, pero cada vez se está comercializando más y por ello no puede servir a los intereses de la mayoría.

Illich cree que en este momento es inútil toda resistencia. Lo único que nos queda es la auténtica amistad, las relaciones personales directas, sin mediaciones de ningún tipo. Sin embargo parece lícito seguir reclamando el primigenio estatus comunal de la red, y de hecho, ciertas corrientes anarquistas y neoluditas se apoyan en sus ideas para hacerlo, como es el caso de Hakim Bey en “T.A.Z. Zona Temporalmente Autónoma”, (Talasa, 1996) e “Inmediatismo” (Virus, 1999).

Círculos de investigadores lo consideran uno de los padres de los estudios CTS (Ciencia, Tecnología y Sociedad) y es considerado uno de los más certeros analistas de la tecnología del siglo XX.

BIBLIOGRAFÍA

“Leer en estos tiempos a Illich es indispensable. Quienes quieran conocerlo a través de sus obras sabrán que hace más de 30 años había un hombre con dotes de santo, rebelde y niño que previó lo que ahora estamos padeciendo: el acrecentado capitalismo y la supuesta modernidad que arrasa con culturas enteras.”

Illich dejó una vasta obra. Publicó en español 12 libros y más de 50 títulos en otros idiomas, además del millar de artículos para diversas publicaciones.

Él mismo, como experto navegante que era, revisó en línea la edición, hizo ajustes y sugirió cambios, facilitó libros y documentos, nos regaló largas horas con esa suculenta charla y sosegada calidez de su compañía, al abrir su casa, su biblioteca y su corazón para la realización de esta obra:

http://www.ivanillich.org

Sus ideas contra el desarrollo se debaten hoy día, en plena sociedad de la información, en páginas de rock, urbanismo, filosofía, ecología, medicina, ciencias, educación, y en No nos llamamos plata…

Luis Razeto Migliaro

Posted in >>>Economistas Inoxidables on 23 junio 2009 by nonosllamamosplata

LRazeto

¿QUÉ ES LA ECONOMIA DE SOLIDARIDAD?

La economía solidaria o economía de solidaridad es una búsqueda teórica y práctica de formas alternativas de hacer economía, basadas en la solidaridad y el trabajo.

El principio o fundamento de la economía de solidaridad es que la introducción de niveles crecientes y cualitativamente superiores de solidaridad en las actividades, organizaciones e instituciones económicas, tanto a nivel de las empresas como en los mercados y en las políticas públicas, incrementa la eficiencia micro y macroeconómica, junto con generar un conjunto de beneficios sociales y culturales que favorecen a toda la sociedad.

  1. 1. La economía solidaria es una respuesta real y actual a los más graves problemas sociales de nuestra época:

–          La pobreza, la exclusión y la marginación que afectan a multitudes de seres humanos, sectores sociales y pueblos enteros en diversas regiones del mundo.

– La desocupación y la cesantía de porcentajes elevados y crecientes de la fuerza de trabajo.

–          Los límites e insuficiencias de la muy extendida economía informal o popular, que puede potenciarse y encontrar en la economía solidaria cauces apropiados para una mejor inserción en los mercados. La economía solidaria ha demostrado en muchos casos ser una alternativa capaz de conducir organizadamente a muchos trabajadores informales, a operar con mayor eficiencia, permitiendo la reinserción social y el progreso de vastos sectores que despliegan de modo independiente iniciativas que les generan ingresos y elevan su precario nivel y calidad de vida.

–          Las enormes y crecientes injusticias y desigualdades sociales que genera el sistema económico predominante, que se traducen en procesos de desintegración de la convivencia social, conflictos que se prolongan sin solución apropiada, ingobernabilidad y desafección ciudadana, acentuada delincuencia y corrupción, etc. Siendo la economía de solidaridad una forma justa y humana de organización económica, su desarrollo puede contribuir eficazmente en la superación de esta serie de graves problemas que impactan negativamente a nuestras sociedades.

–          La situación desmedrada en que en muchos países se encuentra la mujer en el ámbito del trabajo y de la economía, dificultada de acceder y de participar de manera protagónica en las actividades y organizaciones económicas, sociales y culturales. La economía solidaria ha demostrado ser una de las formas en que la mujer y la familia encuentran nuevas y amplias posibilidades de participación, desarrollo y potenciamiento de sus búsquedas basadas en la identidad de género.

– La crisis de las formas cooperativas, mutualistas y autogestionarias tradicionales, desde la cual se percibe la economía de solidaridad como un camino apropiado de renovación y refundación de las búsquedas de formas económicas asociativas y participativas que pongan al hombre y la comunidad por sobre las cosas y al trabajo por sobre el capital.

– El deterioro del medio ambiente y de los equilibrios ecológicos, derivados en gran parte de modos individualistas de producir, distribuir, consumir y acumular riqueza. La economía solidaria orienta hacia nuevas formas de producción y consumo, social y ambientalmente responsables.

2.   La economía solidaria es un gran proyecto de desarrollo, transformación y perfeccionamiento de la economía:

– Cuando con serias y profundas razones muchos hoy día cuestionan la conveniencia e incluso la posibilidad de continuación del crecimiento económico, en las formas actualmente vigentes, la economía de solidaridad postula un nuevo tipo de desarrollo, alternativo, integral, a escala humana, sustentable, con énfasis en lo local. Otro desarrollo supone otra economía, y esa otra economía para un nuevo tipo de desarrollo puede ser la economía solidaria, o al menor, constituir un componente que efectúa una contribución importante en esa dirección.

– Cuando el “sistema” capitalista parece haberse implantado como el modo único de organización económica eficiente, no obstante sus enormes costos sociales y ambientales; cuando los proyectos socialistas basados en el Estado y la planificación han fracasado en su intento de establecer una economía justa y humana; cuando los motivos que históricamente fundaron los grandes movimientos de cambio social con sentido de justicia y equidad siguen vigentes, no encontrando sin embargo propuestas nuevas y alternativas que los encaucen; cuando las energías sociales y espirituales orientadas a la transformación social y que buscan formas éticamente superiores de organización económica, centradas en los valores de la justicia, la equidad, la libertad, la fraternidad y la comunidad, se encuentran desorientadas frente a una realidad adversa que parece tan imposible de cambiar; cuando cunde la desesperanza y se difunde la convicción de que “más de lo mismo” no conducirá a la humanidad hacia nuevos horizontes; en este difícil contexto histórico, que no son pocos los que conciben como una verdadera crisis de civilización, la economía de solidaridad aparece como el único modo nuevo de pensar y de proyectar procesos transformadores eficaces y profundos, en condiciones de concitar la conciencia y la voluntad de los más vastos sectores que anhelan una vida mejor y una sociedad más humana y convivial.

–          Cuando se hace presente con urgencia la necesidad de un perfeccionamiento de la economía, tanto a nivel de las empresas, de la organización de los mercados, de las políticas públicas, de los procesos de globalización, etc., la economía de solidaridad se ofrece como una realidad y un proyecto capaz de contribuir al perfeccionamiento de la economía en el tiempo, con orientaciones, criterios, metodologías y modelos organizativos nuevos y eficientes.

3.  La economía de solidaridad es un proceso real en el que convergen las búsquedas de variados y múltiples sectores y grupos.

– Grupos populares y organizaciones de base, que se organizan solidariamente para hacer frente a sus necesidades y problemas.

– Personas de todos los grupos sociales que quieren desarrollar iniciativas empresariales de nuevo tipo, eficientes y que sean acordes con un sentido social y ético que se proponen establecer en sus actividades.

– Movimientos cooperativos, mutualistas y autogestionarios, que encuentran en la economía de solidaridad una nueva perspectiva y nuevos conceptos que llegan a potenciar sus experiencias.

– Organizaciones y movimientos ecologistas, que descubren que los problemas del medio ambiente son causados por formas económicas y de desarrollo insolidarias.

– Pueblos originarios que luchan por recuperar su identidad, y que encuentran en la economía solidaria una forma económica moderna en que se aplican y viven valores y relaciones sociales acordes con sus culturas comunitarias tradicionales.

– Empresarios que quieren compaginar eficiencia y solidaridad, y que aspiran a establecer en sus empresas modalidades armónicas de convivencia humana.

– Organizaciones no-gubernamentales que se proponen objetivos de desarrollo humano y social, y que aspiran a contribuir con nuevas iniciativas y experiencias a procesos de desarrollo local, alternativo, sustentable.

– Instituciones públicas y poderes locales preocupadas de los problemas de la pobreza y la desocupación, y que ven en la economía solidaria una manera eficaz de abordarlos.

– Instituciones religiosas que conciben la economía solidaria como una forma de hacer economía coherente con sus orientaciones espirituales y éticas, y como formas eficaces de generar espacios de desarrollo humano y social.

–          Intelectuales de variadas disciplinas que buscan nuevas respuestas a los grandes problemas sociales de nuestra época, nuevas maneras de pensar el cambio social y el desarrollo, nuevos paradigmas conceptuales y nuevas relaciones entre la teoría y la práctica social.

– Economistas que toman conciencia de las limitaciones e insuficiencias de los marcos teóricos de su disciplina convencional.

4.  La economía de solidaridad es un nuevo enfoque conceptual, al nivel de la teoría económica, referido a las formas económicas cooperativas, autogestionarias y asociativas.

Desde los orígenes del capitalismo y a lo largo de la historia moderna y contemporánea, se han desarrollado múltiples búsquedas y procesos de experimentación de formas económicas alternativas, las cuales han asumido diferentes nombres: cooperativismo, autogestión, mutualismo, economía social y otros.

Un rasgo distintivo de dichas experiencias ha sido el ser acompañadas y orientadas por un pensamiento económico-social formulado en términos ético-filosófico, doctrinario o ideológico. A partir de estas formulaciones se establecen principios orientadores y modelos organizativos que expresan el “deber ser” de las propuestas económicas, y se derivan normativas de carácter jurídico y estatutario, que indican con cierta precisión cómo deben organizarse y funcionar las organizaciones que participan de las respectivas identidades.

Tales formas de pensamiento que orientan a las experiencias, sin duda útiles especialmente para motivar a quienes participan en ellas, se han demostrado insuficientes para:

a) proporcionar adecuada guía y eficientes criterios de eficiencia económica en los procesos decisionales y de gestión de las operaciones que realizan;

b) garantizar una identidad consistente a las experiencias y búsquedas, que a menudo pierden el perfil inicialmente deseado y se van asemejando y subordinando a las formas capitalistas y estatales de hacer economía, respecto a las cuales aspiran a diferenciarse y constituir alternativas válidas y viables;

c) generar la confianza y convicción suficiente respecto a su eficacia económica, como para atraer hacia ellas los recursos humanos, financieros y materiales indispensables para su desarrollo;

d) asegurarles la autonomía cultural que necesita cualquier movimiento y proceso que aspire a realizar cambios profundos en la economía y en la vida social.

Como explicación de todas estas limitaciones, puede mencionarse el hecho que las experiencias cooperativas, autogestionarias, mutualistas y otras afines, careciendo de un instrumental conceptual y analítico propio que las oriente en sus procesos decisionales, a menudo recurren a aquellas herramientas de análisis proporcionados por una ciencia económica convencional, que ha sido formulada a partir de experiencias y racionalidades operacionales muy distintas y en cierto sentido opuestas a las solidarias.

Aquellos cuatro aspectos, que implican limitaciones y deficiencias esenciales que se manifiestan a menudo en estas búsquedas y experiencias económicas alternativas, no pueden superarse sino mediante la disposición de una teoría científica, elaborada al nivel de la disciplina económica, que no sólo respetando sino aún fortaleciendo la identidad económica alternativa, exprese de modo coherente su racionalidad económica especial y le proporcione criterios rigurosos que guíen su proceso de toma de decisiones y su gestión y operación en los mercados en que participan.

La concepción de la economía de solidaridad es una elaboración científica de teoría económica que viene a llenar este vacío.

Ella se establece al nivel epistemológico de la ciencia económica, y utiliza las herramientas conceptuales y metodológicas

propias de ésta, convenientemente ampliadas y reelaboradas para expresar la identidad de formas económicas muy diferentes:

la racionalidad especial de las economías alternativas fundadas en la cooperación, la autogestión, el mutualismo y la ayuda mutua. La economía de solidaridad constituye, en tal sentido, una contribución relevante al potenciamiento y desarrollo de las búsquedas de economías alternativas eficientes.

La concepción teórica de la economía de solidaridad ofrece, adicionalmente, otras contribuciones:

a) Proporciona un lenguaje moderno, renovado, motivador y cautivante, en un contexto cultural como el de hoy, en que las concepciones tradicionales del cooperativismo, el mutualismo y la autogestión parecen haber perdido capacidad de convocatoria.

b) Ofrece una posibilidad de integración bajo una común identidad social, a búsquedas y experiencias que se han desarrollado bajo distintas denominaciones, siendo en realidad convergentes en sus propósitos y efectivamente provistas de una misma racionalidad económica especial, que requiere ser profundizada.

c) Permite reconocer como parte de la misma búsqueda de formas económicas alternativas, a numerosas experiencias nuevas y originales que adoptan diferentes estructuras organizativas, que se conocen con distintos nombres, y que son protagonistas de una dinámica reactivación de los procesos de experimentación de la solidaridad y la cooperación en la economía y en la vida social.

S.S. Juan Pablo II expresó en su discurso ante la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), en 1986:

“La economía de la solidaridad es la gran esperanza para América Latina”.

http://www.economiasolidaria.net/

Eduardo Galeano (1940 –

Posted in >>>Economistas Inoxidables on 23 junio 2009 by nonosllamamosplata

GaleanoÚSELO Y TÍRELO

“Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan, y ese lugar es mañana. Suenan muy futuras ciertas voces del pasado americano muy pasado. Las antiguas voces, pongamos por caso, que todavía nos dicen que somos hijos de la tierra, y que la madre no se vende ni se alquila. Mientras llueven pájaros muertos sobre la Ciudad de México, y se convierten los ríos en cloacas, los mares en basureros y las selvas en desiertos, esas voces porfiadamente vivas nos anuncian otro mundo que no es este mundo envenenador del agua, el suelo, el aire y el alma.

También nos anuncian otro mundo posible las voces antiguas que nos hablan de comunidad. La comunidad, el modo comunitario de producción y de vida, es la más remota tradición de las Américas, la más americana de todas: pertenece a los primeros tiempos y a las primeras gentes, pero también pertenece a los tiempos que vienen y presiente un nuevo Nuevo Mundo. Porque nada hay menos foráneo que el socialismo en estas tierras nuestras. Foráneo es, en cambio, el capitalismo: como la viruela, como la gripe, vino de afuera.”

“Las voces porfiadamente vivas” ( tomado de El libro de los abrazos)

Eduardo Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en 1940. En su ciudad natal fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época. En Buenos Aires, Argentina, fundó y dirigió la revista Crisis. Estuvo exiliado en Argentina y España, desde 1973. A principios de 1985 regresó al Uruguay. Es autor de varios libros, traducidos a diversas lenguas, entre ellos, Las venas abiertas de América Latina (1971), Vagamundo (1973), La canción de nosotros (1975), Días y noches de amor y de guerra (1978), la trilogía Memoria del Fuego (Los nacimientos, 1982; Las caras y las máscaras, 1984; y El Siglo del viento, 1986), El libro de los abrazos (1989), Las palabras andantes(1993). También publicó dos recopilaciones de artículos y ensayos: Nosotros decimos no (1989) y Ser como ellos (1992).

Ha recibido en dos oportunidades el premio Casa de las Américas. La trilogía Memoria del Fuego fue premiada por el Ministerio de Cultura del Uruguay y recibió el American Book Award (Washington University, USA) en 1989.

Úselo y tírelo es el título de uno de los últimos libros de Eduardo Galeano, publicado por la editorial planeta en su Biblioteca de Ecología.

¿Por qué este título? Dejemos que el propio autor nos lo diga…..

“¿El planeta? Úselo y tírelo. En el reino de lo efímero, todo se convierte inmediatamente en chatarra.

Para que bien se multipliquen la demanda, las deudas y las ganancias, las cosas se agotan en un santiamén, como las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza al mercado. El modelo del año pasado es una antigüedad de museo.

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales, proclama el norte del mundo, y los televisores, predicadores electrónicos, difunden el evangelio de la modernización. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, deja paso a la vergüenza de no tener; y el sur, basurero del norte, hace todo lo posible por convertirse en su caricatura.

Pero la sociedad de consumo invita a una fiesta prohibida. Las fulgurantes burbujas se estrellan contra los altos muros de la realidad. La poca naturaleza que le queda al mundo, maltrecha y al borde del agotamiento, no podría sustentar el delirio del supermercado universal; al fin y al cabo la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar el equilibrio de la economía mundial mediante sus brazos baratos y sus productos a precio de ganga: brazos y productos que se cotizan cada día peor mientras la tecnología suprime mano de obra y sustituye materias primas en los laboratorios. En un mundo unificado por el dinero, la modernización expulsa mucha más gente que la que integra.”

Este libro, reúne textos de diferentes libros de Eduardo Galeano, agregando unos artículos recientes donde el autor depura con los años sus temáticas contra el capitalismo y su funcionamiento……Como dice en una parte del libro “La división internacional del trabajo no se fue estructurando por mano y gracia del Espíritu Santo, sino por obra de los hombres, o, más precisamente, a causa del desarrollo mundial del capitalismo.”

Veamos….

“Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito, pero el paciente se está muriendo.

La vida es algo que ocurre mientras uno está ocupado haciendo otras cosas, decía John Lennon.

En nuestra época, signada por la confusión de los medios y los fines, no se trabaja para vivir: se vive para trabajar. Unos trabajan cada vez más porque necesitan más que lo que consumen; y otros trabajan cada vez más para seguir consumiendo más que lo que necesitan.

“El mundo de nuestros días es la obra maestra de una escuela artística que podríamos llamar el realismo capitalista. En su infinita generosidad, el sistema nos otorga a todos la libertad de aceptarlo o aceptarlo, pero el ochenta por ciento de la humanidad tiene prohibido el ingreso a la sociedad de consumo. Se puede verla por televisión, eso sí: quien no consume cosas, consume fantasías de consumo.”

“¿La riqueza conduce a la libertad, o multiplica el miedo a la libertad?. Ser es tener dice el sistema. Y la trampa consiste en que quien más tiene, más quiere, y en resumidas cuentas las personas terminan perteneciendo a las cosas y trabajando a sus órdenes. El modelo de vida de la sociedad de consumo, que hoy día se impone como modelo único en escala universal, convierte al tiempo en un recurso económico, cada vez más escaso y más caro: el tiempo se vende, se alquila, se invierte. Pero ¿quién es el dueño del tiempo?.

El automóvil, el televisor, el vídeo, la computadora personal, el teléfono celular y demás contraseñas de la felicidad, máquinas nacidas para ganar tiempo o para pasar el tiempo, se apoderan del tiempo.

No se necesita ser sabio en economía. Basta el sentido común para suponer que el progreso tecnológico, al multiplicar la productividad, disminuye el tiempo de trabajo.  El sentido común no ha previsto, sin embargo, el pánico al tiempo libre, ni las trampas del consumo, ni el poder manipulador de la publicidad.”

Refiriéndose a la deuda externa y a Mestizoamérika…

“No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto más pagamos, más debemos, y cuanto más debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo rápido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente y que al precio de la devastación ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.

Así se veta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sinónimas de atraso, mientras tierras y pueblos son sacrificados, en nombre de la modernización, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez más a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en América Latina lleva cinco siglos de mala vida aunque ahora mienta que es nueva –neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial- y que sólo ha servido, a la vista está, para desarrollar colosales mamarrachos.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan  y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

“La estructura combinada de la plantación funcionaba, y así funciona también el latifundio, como un colador armado para la evasión de las riquezas naturales. Al integrarse al mercado mundial, cada área conoció un ciclo dinámico; luego, por la competencia de otros productos sustitutivos, por el agotamiento de la tierra o por la aparición de otras zonas con mejores condiciones, sobrevino la decadencia. La cultura de la pobreza, la economía de subsistencia y el letargo son los precios que cobra, con el transcurso de los años, el impulso productivo original.

Cuanto más codiciado por el mercado mundial, mayor es la desgracia que un producto trae consigo al pueblo latinoamericano que, con su sacrificio, lo crea. La zona menos castigada por esta ley de acero, el Río de la Plata, que arrojaba cueros y luego carne y lana a las corrientes del mercado internacional, no ha podido, sin embargo, escapar de la jaula del subdesarrollo.”

“¿Cuál sería la evaluación del daño en países como los nuestros, que se han creído el cuento del mercado libre y dejan que el dinero se mueva como tigre suelto? ¿El daño que nos hace, y nos hará, un sistema que nos aturde de necesidades artificiales para que olvidemos nuestras necesidades reales? ¿Hasta dónde podría medirse? ¿Pueden medirse las mutilaciones del alma humana? ¿La multiplicación de la violencia, el envilecimiento de la vida cotidiana? Al Sur, estamos todavía a tiempo de preguntarnos si la diosa Productividad merece nuestras vidas.”

“Habrá que inventar un nuevo diccionario para el siglo que viene. La llamada democracia universal poco o nada tiene de democrática, como el llamado socialismo real poco o nada tenía de socialista. Nunca fue tan antidemocrática la distribución de los panes y los peces; hay para todos, pero comen pocos; y el ochenta por ciento de la humanidad está obligado a pagar la cuenta del derroche de los elegidos. El orden de los fuertes, consagrado en el vértice de la sociedad de consumo, convierte a los débiles en rehenes dominados por el miedo.”

Erich Fromm (1900-1980)

Posted in >>>Economistas Inoxidables on 23 junio 2009 by nonosllamamosplata

fromm1970Tener o Ser

Es conocido, no sólo como sicoanalista y sicólogo social, sino también como un importante representante del humanismo en el siglo XX. Nacido en Alemania en 1900, huyó de los Nazis y trabajó en muchos ámbitos de las humanidades. Sus ideas y escritos  todavía son estudiados ansiosamente por lectores y científicos de todo el mundo.

Entre sus libros más conocidos están “El arte de amar”, “Ética y psicoanálisis”, “El miedo a la libertad”,”Tener o Ser” y “El corazón del hombre”. A continuación presentamos una reseña de su libro “Tener o ser”, elaborada por Maya (Juan Eduardo Muñoz)

Nada mejor que empezar esta reseña como el propio autor comienza el libro antes del prefacio y antes de la introducción, con 3 frases que contienen de manera general lo que se pretende argumentar y dar a conocer en este “libro”, que más que eso es una propuesta desde las raíces psicológicas, sociales y espirituales a vivir de una mejor forma, la forma de ser.

La manera de hacer es ser. LAO-TSE

El hombre no debe considerar tanto lo que hace, sino lo que es. MAESTRO  ECKHART

Cuanto menos es el individuo, y cuanto menos expresa su vida,

tanto mas tiene y más enajenada es su vida. KARL MARX

En este texto, “Tener o Ser”, Erich Fromm nos muestra a partir de elementos psicológicos, sociales, religiosos e históricos muy entendibles y claros, el rumbo errado y peligroso que han adquirido las sociedades y los individuos al relacionarse con el mundo (la naturaleza, las cosas, las ideas, el otro, Dios) mediante una forma de tener y no en una forma de ser. Fromm explica muchas de las situaciones actuales y cotidianas de caos general o malestar individual, por la tendencia a vivir en la forma del tener. Además, dice, estas situaciones terminarán con el ser humano, un ser humano que por el carácter social infundido en él, los miedos, su ego y otros aspectos que se analizan, está renunciando a una maravillosa vida en la forma del ser.

Estas son algunas de las líneas que el texto guarda:

“La satisfacción ilimitada de los deseos no produce bienestar, no es el camino

de la felicidad ni aun del placer máximo”.

“El sueño de ser los amos independientes de nuestras vidas terminó cuando empezamos a comprender que todos éramos engranajes de una máquina burocrática, y que nuestros pensamientos, sentimientos y gustos los manipulaban el gobierno, los industriales y los medios de comunicación para las masas que ellos controlan”.

“La avaricia y la paz se excluyen mutuamente”.

“El desarrollo de este sistema económico ya no quedó determinado por la pregunta: ¿Qué es bueno para el hombre?, sino por la pregunta: ¿Qué es bueno para el desarrollo del sistema?”.

“Veamos otro ejemplo: carece de sentido decir:

-tengo un gran amor

– El amor no es algo que se pueda tener, sino un proceso, una actividad interior a la que se está sujeto. Puedo amar, estar enamorado, pero al amar, no tengo…nada. De hecho, cuanto menos tenga, más puedo amar”.

“Como la sociedad en que vivimos se dedica a adquirir propiedades y a obtener ganancias, rara vez vemos una prueba del modo de existencia de ser, y la mayoría considera el modo de tener como el modo más natural de existir, y hasta como el único modo aceptable de vida”.

“Quizá el placer más grande no consiste en poseer cosas materiales, sino seres vivos.

En una sociedad patriarcal hasta el hombre más miserable de las clases más pobres puede ser propietario de su esposa, de sus hijos, de sus animales, y cree ser su dueño absoluto”.

“Quizás el ejemplo más sorprendente del actual fenómeno de comprar y consumir sea el automóvil particular. Nuestra época merece llamarse “la edad del automóvil”, porque toda nuestra economía se basa en la fabricación de automóviles, y nuestra vida en gran parte se ve determinada por las altas y bajas del mercado de autos”.

“Para Spinoza, la salud mental es, en último término, una manifestación de vivir bien; la enfermedad mental es un síntoma de no vivir según los requisitos de la naturaleza humana, y aunque el avaro no piense en ninguna otra cosa que el lucro o en el dinero, y el ambicioso en la gloria, etc., no se cree que deliran, porque suelen ser molestos y se los considera dignos de odio. Pero en realidad la avaricia, la ambición, la lujuria, etc., son especies de delirio, aunque no se las cuente entre las enfermedades”.

“Si yo soy lo que tengo, y si lo que tengo se pierde, entonces ¿quién soy?

Nadie, sino un testimonio frustrado, contradictorio, patético de una falsa manera de vivir.

Como puedo perder lo que tengo, necesariamente en forma constante me preocupa esto.

Tengo miedo a los ladrones, de los cambio económicos, de las revoluciones, de la enfermedad, de la muerte, y tengo miedo a la libertad, al desarrollo, al cambio, a lo desconocido.

Por ello estoy continuamente preocupado, y sufro una hipocondría crónica, en relación no sólo con la pérdida de la salud, sino con cualquier otra pérdida de lo que tengo; me vuelvo desconfiado, duro, suspicaz, solitario, impulsado por la necesidad de tener más para estar mejor protegido”.

“Mientras que tener se basa en algo que se consume con el uso, ser aumenta con la práctica (la zarza ardiendo que no se consume es el símbolo bíblico de esta paradoja). Los poderes de la razón, del amor, de la creación artística e intelectual, todos los poderes esenciales aumentan mediante el proceso de expresarlos. Lo que se gasta no se pierde, sino, al contrario, lo que se guarda se pierde.

La única amenaza a mi seguridad de ser está en mi mismo: en mi falta de fe en la vida y en mis poderes productivos, en mis tendencias regresivas; en mi pereza interior y en la disposición a que otros se apoderen de mi vida; pero estos peligros no son inherentes al ser, como el peligro de perder las cosas es inherente al tener”.

El autor termina el libro presentando unas características del hombre nuevo y una sociedad nueva.

Franz Hinkelammert (1931- )

Posted in >>>Economistas Inoxidables on 23 junio 2009 by nonosllamamosplata

Hinkelammert2Crítica al sistema económico capitalista desde la ética

Mundialización de mercados, neoliberalismo y legitimación del poder en la sociedad capitalista actual

Ponencia presentada en el XIII Congreso de Teología de Madrid, septiembre de 1993.

Economista, filósofo y teólogo de la liberación. Nacido en Alemania, reside y trabaja en Amérika (Chile y Costa Rica) desde hace más de treinta años. Dr. en Economía por la Universidad Libre de Berlín, es actualmente profesor de Economía en el DEI, Departamento Ecuménico de Investigaciones en Costa Rica.

“La relación mercantil, hoy totalizada, produce distorsiones de la vida humana y la naturaleza que amenazan esta vida,  y precisamente la vivimos como amenaza. Experimentamos el hecho de que el humano es un ser natural con necesidades que van más allá de simples propensiones a consumir. Satisfacer necesidades resulta ser la condición que decide sobre la vida y la muerte, mas la relación mercantil totalizadora no puede discernir entre la vida y la muerte, sino que es una gran máquina aplanadora que elimina toda vida que se ponga en el camino por el que avanza. Pasa por encima de la vida humana y la naturaleza sin ningún criterio, salvándose sólo  quien logra quitarse de su paso.”

Ambien-tico No. 82, julio del 2000

OBRAS

  • Dialéctica del desarrollo desigual (1970),
  • Las armas ideológicas de la muerte (1977),
  • Democracia y totalitarismo, DEI, S. José (Costa Rica) 1978
  • Crítica a la razón utópica (1984),
  • Democracia y totalitarismo (1987),
  • El cautiverio de la utopía: las utopía conservadoras de capitalismo actual, el neoliberalismo y la dialéctica de las alternativas, “Pasos” 50 (nov-dic/1993), San José (Costa Rica), DEI
  • El mapa del emperador (1996),
  • El grito del sujeto (1998),
  • El huracán de la globalización, DEI, San José, 1999.
  • Coordinación social del trabajo, mercado y reproducción de la vida humana (2001) Con Henry M. Mora.
  • Crítica de la razón utópica, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2002.
  • Ideologías del Desarrollo y Dialéctica de la Historia;
  • Las Armas Ideológicas de la Muerte;
  • Ideología del Sometimiento;
  • Cultura de la Esperanza y Sociedad sin Exclusión;
  • Teología alemana y teología latinoamericana;
  • La fe de Abraham y el Edipo Occidental;
  • Sacrificios humanos y sociedad occidental;

Jean Baudrillard

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jean-baudrillardMAGIA Y TRABAJO

La misma ceguera determinista de varias instancias conduce a la misma incomprensión de la “magia”:

“Para el hombre primitivo, el trabajo es vivido y pensado como la unidad interior e indivisible de la magia y el saber técnico”. Dicho de otro modo: los trobriandeses “saben” que hay que trabajar en el huerto, pero piensan que este trabajo no es suficiente y que la magia resulta indispensable para garantizar la cosecha.

En el fondo, la magia no es más que un seguro sobre las fuerzas productivas de la naturaleza…”El hombre se piensa capaz de insertarse, por medio de sus prácticas mágicas, en la cadena de causalidades necesarias del orden natural”. Ve en la naturaleza fuerzas “a las que espontáneamente dota con los atributos del hombre”,

la piensa “por analogía con la sociedad, como una red de relaciones intencionales”; de allí los ritos, las prácticas mágicas destinadas a captar esas fuerzas, etc.

Esta reescritura vulgar de la magia está siempre dominada por el prejuicio de una naturaleza y un hombre separados, de una naturaleza y una sociedad separadas y luego pensadas nuevamente “por analogía”, y por la imagen de un hombre primitivo ingenuo/astuto, racional/irracional, que fuerza a la naturaleza a producir, transformándola unas veces por medio del trabajo y manipulándola otras por medio de los signos. Aquí se proyecta todavía la peor psicología occidental, nuestra propia mezcolanza de pragmatismo racional y obsesión supersticiosa. Es difícil entender por qué “misteriosa razón”, como dice Godelier -salvo por la magia, la suya, de “la unidad interior e indivisible” a que antes aludimos- una captura de fuerzas podría coexistir con una operación racional.

Esto no es verdad con respecto al agricultor arcaico (como demuestra Vernant en Travail et Nature dans la Grèce ancienne), y a fortiori con respecto al cazador o agricultor primitivo. Al igual que el campesino griego, el primitivo “contribuye a la cosecha mucho menos con su esfuerzo que con el periódico retorno de ritos y fiestas”. Ni la tierra ni el esfuerzo son “factores de producción”. Este no es una “fuerza de trabajo invertida” y recuperada en valor multiplicado al cabo de un proceso de producción; es él mismo con otra forma, pero tan ritual como en el intercambio/don, algo que está perdido y dado, sin cálculo económico de reversibilidad y compensación.

Y los frutos de la cosecha no son su “equivalente”; vienen, como por añadidura, del mantenimiento del intercambio (de la coherencia simbólica del grupo con los dioses y la naturaleza).

Una parte de la cosecha será volcada de inmediato, como premisa, a este proceso de gasto y sacrificio para preservar un movimiento simbólico que, por encima de todo, no tiene que interrumpirse nunca. Porque jamás se ha tomado de la naturaleza nada que no le haya sido devuelto: el hombre primitivo no tala un árbol, no traza un surco sin “calmar a los espíritus” por medio de un contradon o un sacrificio. Este tomar y devolver, dar y recibir, es esencial: siempre se trata, a través de los dioses, de una actualización del intercambio simbólico. Nunca se pretende el producto final; no existe ni comportamiento encaminado a producir, por medios técnicos, valores útiles al grupo, ni comportamiento encaminado al mismo fin por medios mágicos. Aquí, la sustancia de la riqueza está en el intercambio. (Por eso no hay escasez: la escasez sólo existe en una perspectiva lineal, la nuestra, de acumulación de bienes; aquí basta con que el ciclo de dones y contradones no se interrumpa). La idea de definir la escasez como subjetividad abstracta (utilidad) o transformación objetiva (trabajo o magia supletoria) es sencillamente absurda. En el sentido en que nosotros la entendemos, es decir, como apropiación objetiva directa de las fuerzas de la naturaleza, la magia no es sino un concepto negativamente determinado por nuestro concepto racional de trabajo.  Articularlos en una “unidad interior e indivisible” es sellar su disyunción, aquella cuyo fin es descalificar por irracionales, en oposición al trabajo racional, las prácticas simbólicas primitivas.

Jean Baudrillard, El espejo de la producción; Gedisa, México, 1983.

Marilyn Ferguson

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05ferguson_190

El Nuevo Paradigma: Valores en vez de ciencia económica*

Los dos paradigmas podrían resumirse del modo siguiente:


Concepciones del antiguo paradigma científico económico.

Fomenta el consumo a toda costa por medio de la obsolescencia tecnológica planeada, por la presión de la propaganda y la creación de necesidades artificiales.

La gente debe ajustarse a los trabajos disponibles. Rigidez, conformismo.

Objetivos impuestos. Decisiones emanadas de la cumbre. Jerarquía, burocracia.

Fragmentación, compartimentación de tareas y roles. Acento en las tareas especializadas. Tareas minuciosamente descritas.

Identificación con el trabajo, organización, profesión.

Modelo mecánico de la economía, basado en la física newtoniana.

Agresividad, competitividad. ” Los negocios son los negocios “.

Separación entre trabajo y juego. El trabajo como medio para un fin.

Manipulación y dominio de naturaleza.

Lucha por la estabilidad, búsqueda de lo estático, de lo seguro.

Lo cuantitativo: cuotas, símbolos de estatutos, nivel de ingresos, beneficios, Producto Nacional Bruto, aspectos tangibles.

Motivaciones estrictamente económicas, valores materiales. El progreso se juzga por el producto, por el contenido.

Polarización: dirección y trabajo enfrentados, consumidores y productores enfrentados, etc..

Miopía: explotación de recursos limitados.

” Racional “, confía sólo en los datos.

Relevancia de las soluciones a corto plazo.

Operaciones centralizadas.

Tecnología acelerada, desenfrenada.

Tratamiento alopático de los “síntomas” de la economía.

Concepciones del nuevo paradigma basado en los valores.

Consumo adecuado. Guardar y conservar, reciclar, calidad, artesanía, inventos al servicio de las auténticas necesidades.

Los trabajos deben ajustarse a las personas. Flexibilidad, creatividad. Formar y dejar fluir.

Fomento de la autonomía. Autorrealización. Participación de los trabajadores. Objetivos compartidos. Consenso.

Mutuo enriquecimiento por la visión más amplia de su campo por parte de los distintos especialistas. Fomento de la elección y cambio de trabajo.

La identidad trasciende toda posible descripción del trabajo.

Reconocimiento de la incertidumbre en la ciencia de la economía.

Cooperación. Los valores humanos son más importantes que ” ganar “.

Confusión de juego y trabajo. Trabajo de por sí gratificante.

Cooperación con la naturaleza; visión taoísta, organicista, del trabajo y de la riqueza.

Sentido del cambio, de llegar a ser. Voluntad de riesgo. Actitud empresarial.

Lo cualitativo, además de lo cuantitativo. Sentido de realización personal, esfuerzo mutuo en favor del recíproco enriquecimiento. Valores intangibles (creatividad, plenitud) junto a los tangibles.

Los valores espirituales trascienden toda ganancia material; suficiencia material. Tan importante como el producto es el proceso. El contexto del trabajo es tan importante como su contenido: no lo que se hace, sino como se hace.

Superación de las polaridades. Objetivos y valores compartidos.

Sensibilidad a los últimos costes ecológicos. Servicialidad.

Racional e intuitiva. Datos, lógica enriquecida por presentimientos, sentimientos, intuiciones; sentido holístico (no lineal) de las estructuras.

Reconocimiento de que la eficacia a largo plazo requiere contar con un ambiente de trabajo armonioso, y atender a la salud de los empleados y a las relaciones con los clientes.

Operaciones descentralizadas siempre que sea posible. Escala humana.

Tecnología adecuada. Tecnología como instrumento, no como tirano.

Intento de comprender globalmente y de localizar las causas profundas subyacentes a la desarmonía o al desequilibrio. ” Medicina ” preventiva, previsión de los desajustes y escaseces.”

* Tomado de Ferguson, Marilyn; The Acquarian Conspirancy, 1980.